Reenmarca la pérdida para ver el conjunto
Cuando una parte cae, el todo puede sostenerse. Observa resultados agregados y usa ventanas temporales coherentes con tus metas. Recuerda que la volatilidad es el precio de la rentabilidad, no una señal para huir. Este reenfoque reduce ansiedad, disminuye operaciones reactivas y te ayuda a mantener aportes constantes, respetando el equilibrio entre clases de activos ya definido de antemano.